Existen un sinfín de reglas de
etiqueta que se pueden utilizar en internet en diferentes medios ya sean Redes
sociales, Foros, Blogs o Chats. En el caso de las grandes corporaciones y
organizaciones empresariales la preocupación por la seguridad en Internet es
fácil de entender: las organizaciones necesitan proteger la confidencialidad de
la información reservada. Por otra parte, los usuarios de a pie también
deberían vigilar de cerca todo lo referente a la protección de sus datos y a la
identidad de las fuentes y destinatarios de los mismos.
Evidentemente la seguridad en Internet
afecta sobremanera a las empresas que operan con banca electrónica, ya que las
cuentas bancarias en Internet no son más que bases de datos y, como tales,
están expuestas. En definitiva, la seguridad afecta a todos: a las grandes
compañías por ser una tentación y por las consecuencias de una posible
filtración, y a los usuarios individuales por su vulnerabilidad.
La seguridad afecta a todos: a las grandes
compañías por ser una tentación y por las consecuencias de una filtración, y a
los usuarios individuales por su vulnerabilidad.
Las
contraseñas y palabras clave ya no son un mecanismo suficientemente fiable y
seguro, ya que éstas pueden ser interceptadas durante su transmisión.
La
tendencia a utilizar contenidos activos en las páginas web, ha convertido en
peligrosa la mera visualización de ciertas páginas.
Es recomendable contar con empresas especializadas
en seguridad, para el análisis de necesidades y el mantenimiento y control de
los niveles de seguridad.
La clave
privada nunca abandona la máquina del usuario y no se transmite por Internet.
El costo de una buena gestión de seguridad siempre
es menor que el valor que pueden tener los datos internos de una empresa.